El juguete perdido

El paso del tiempo es una experiencia existencial.

De niño, sin embargo, experimentamos esta experiencia de forma indirecta, por medio de cambios en la en la vida, como por ejemplo entrar en el colegio, las ropas que quedan pequeñas, aprender la hora, a atarse los zapatos, etc.

Uno de estos momentos decisivos en nuestra vida infantil, es cuando encontramos o mejor dicho reencontramos juguetes en los que ja no pensábamos, o que ja no jugábamos con ellos porque se habían perdido o simplemente fueron desalojados de la caja de juguetes por nuestros padres.

Cuando los volvemos a encontrar, los mantenemos en nuestras manos, sorprendidos de lo pequeños que realmente son ahora, pensando también: ya no juego con esto, es un juguete con el que jugaba de pequeño, ahora ya soy mayor.

A este razonamiento infantil siempre acompaña un sentimiento poco relacionado con aquella temprana edad, algo que no es positivo ni negativo, de extraña añoranza: el irrevocable paso del tiempo.

La serie de fotografías “El juguete perdido” la dedico expresamente a este sentimiento ingenuo e infantil.

Se trata de imágenes de paisajes encantadores, lugares insólitos, situaciones curiosas en las que se encuentran juguetes. A veces no son inmediatamente reconocibles, otras claramente visibles, viejos o nuevos, rotos o enteros, al igual que nosotros hemos vuelto a encontrar nuestros viejos juguetes.

Es Arte. Tómate tiempo